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2 de marzo de 2016

Disfruta lo que haces


¿Cuántas veces no hems escuchado esto? Muchas de seguro, pero en ocasiones no le hacemos

caso como se debería o solo pensamos que son habladurias.

 

Dicen que la felicidad no está en tener lo que se desea si no en disfrutar de lo que se tiene.


Y es que es lo que se debe tener siempre presente al buscar un trabajo, ya sea el primero o no, sino es el primero debemos darnos de cuenta de nuestras expericiencias pasadas. Qué tan feliz o entusiasmado asistia al trabajo.

Quizá sea algo complejo al principio, pero poco a poco te darás cuenta qué es lo que te gusta; lo más fácil de hacer es comenzar diciendote las cosas que no te gustan y así veras que haras lo que mas te llame la atención y lograrás no ver tu trabajo como un obligación sino como una actividad divertida o hasta como un hobbie.

Esto no solo es favorable a las personas sino que también en el ambiente en donde te desarrollas, ya que generas una imagen feliz y positiva.

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23 de junio de 2015

Mejorar un proceso de trabajo




Decidimos poner a prueba un nuevo mecanismo de trabajo. Nuestro objetivo: ser productivos. Pero no solo al hacer más con lo mismo o lo mismo con menos, si no realmente mejorar en todo el proceso. Según un estudio de la UNAM, un error muy común consiste en confundir la productividad con la eficiencia. 

Eficiencia significa producir bienes de alta calidad en el menor tiempo posible. Por su parte, productividad está cada vez más vinculada con la calidad del producto, de los insumos y del propio proceso. En resumen, creímos que era más importante hacer las cosas de manera correcta aunque tomara un poco más de tiempo.

Justamente, la mayoría de las veces, ese resulta el problema. Estamos muy acostumbrados a correr, a hacer las cosas de manera sistemática para ahorrar tiempo y terminar pronto. Es decir, ¿cuántas veces mandamos algo que no revisamos porque estamos seguros que “alguien más” lo arreglará?
¿Cuántas veces hemos tenido que arreglar algo que está mal hecho para no perder tiempo regresándolo a esa otra persona?

Nuestro mecanismo consistió en una premisa básica pero muy útil: No genero, No recibo y No mando algo mal hecho. 


Estos fueron los resultados:

ANTES

“Mandé un correo preguntando por un boletín de prensa. Después caía en la cuenta de que hubiera sido más fácil buscarlo yo primero, y de no encontrarlo, entonces sí preguntar por él”.

“Envié un documento que sabía que no estaba del todo completo y asumí que seguramente alguien más se encargaría de arreglarlo o complementarlo, cuando era mi trabajo hacerlo”.

“Al ser intermediario en un proceso de edición, en lugar de revisar lo que la diseñadora hacía, para después pasárselo al equipo que solicitó el diseño, yo lo pasaba siempre íntegro para que ellos lo revisaran. Esto alargó muchísimo el tiempo de trabajo y ellos encontraron errores tan básicos, que de haber revisado les hubiera evitado tener que leer el documento 10 veces”.

“Una vez mandé algo que yo no entendía del todo, que alguien más me envió. Hubiera sido mucho más fácil primero cuestionar a la persona que me pasó el trabajo. Al mandarlo así, yo fui cuestionada sobre qué significaba eso, y al no saber, tuve que regresar con la primera persona y pedirle cambios. Perdió tiempo ella, yo y mi jefe”.

“Varias veces recibo cosas que no son enteramente de mi agrado, pero por falta de tiempo a veces las paso como están esperando que alguien más pida una mejora. Inclusive noto cuando la otra persona me pasa algo con prisa esperando que yo lo mejore. No lo mejoro, así lo paso y la cadena de insatisfacción continúa hasta llegar a un trabajo totalmente mejorable”.


DESPUÉS

“Lo primero que noté es lo mucho que dejamos cosas sin hacer correctamente y aceptamos cosas mal hechas. Suena un poco básico pero la verdad es que con el ajetreo del día a día a veces dejamos pasar muchas cosas que hacen que nuestro trabajo sea bastante malito. Estar al pendiente de esto me hizo notar que solemos ser limitados en cuanto al esfuerzo que le ponemos a las cosas”.

“Pese a que intentar llevar a cabo este nuevo proceso a veces retrasaba las cosas, pues la gente no está acostumbrada a que le pidas más de lo que debe dar, al final si haces un balance, el tiempo invertido es menor pues en nuestro trabajo es más fácil pedirle a la gente que haga bien las cosas desde el principio a estarlo intentando corregir nosotros”.

“A veces, dejar pasar las cosas mal hechas revela cosas más bien de quien las recibe, pues preferimos evitarnos la molestia de decir y explicar por qué no está 100% bien algo”.

“Entregar las cosas bien hechas también te reduce tiempos. Si desde la primera lo haces bien, te evitarás las 80 rebotadas posteriores y puedes ´deshacerte´ de pendientes más rápido”.

“Si en las primeras líneas de un texto encuentro errores, es muy probable que todo el texto los contenga. No sigo leyendo y regreso el trabajo. No voy a perder el tiempo arreglando errores que alguien más tuvo que ver primero”.


Pueden sonar ejemplos muy sencillos, pero eventualmente, al aplicarlos todos como equipo, la parte de prueba y error se reduce mucho. 

Agradeces algo bien hecho, por lo que te esfuerzas por generar lo mismo y mandar un trabajo final más que “aceptable”.

Te acostumbras a revisar tus correos antes de darle “enviar”, revisar las cifras dos veces antes de publicar algo, y a pedir que corrijan algo al instante en lugar de esperar que alguien de la cadena lo note.

Uno tarda años en ganársela pero la puede perder con muy poco. Piensa si quieres ser la persona a la que le tienen que revisar las cosas varias veces porque saben que seguramente habrá un error, o la que siempre manda cosas bien hechas y no usa el tiempo de los demás para corregir sus errores.

                                                                                                                   Fuente: Profesionales.org.mx





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1 de mayo de 2015

Dato: Día Internacional del Trabajo

El Día Internacional de los Trabajadores o Día del Trabajo es un día festivo oficial en la mayoría de países del mundo. El día festivo siempre cae en 1 de Mayo

 

¿Por qué se celebra el día del trabajo, Cómo empezó?

*Un grupo de trabajadores norteamericanos eligió esta fecha del 1 de Mayo de 1886.
*Querían reivindicar la jornada laboral de 8 horas. Eran tiempos con jornadas de 10 y 12 horas diarias. 
La fiesta por excelencia del trabajador es el 1 de Mayo. En realidad es un día de huelga o día festivo, pagado por las empresas que, en general, discurre pacíficamente en miles de ciudades del mundo.

Sin embargo, en sus orígenes fue una jornada bastante tumultuosa.

En 1884, la Federación Americana del Trabajo se impuso la meta de pedir la jornada de ocho horas, y escogió el 1 de Mayo de 1886 como la fecha de inicio de esa reivindicación. En esos años, en Occidente había jornadas de 10 y 12 horas diarias.
Llegada la fecha, muchos obtuvieron su reducción de jornada. Pero otros obreros no consiguieron esta promesa e iniciaron una huelga en los días siguientes para obligar a ceder a sus patronos.
La policía intentó detener las manifestaciones en Chicago.

Días después 15 policías murieron al explotar una bomba lanzada supuestamente por los sindicalistas. Cinco de ellos fueron ahorcados. Tres condenados a prisión perpetua.
En 1889 reivindicar la jornada de ocho horas para todos los obreros del mundo, y se haría mediante una gran manifestación en todos los países en honor a los Mártires de Chicago. Se proyectó que fuera el 1 de Mayo de cada año.

El día del Trabajo entre rusos y alemanes.


Después de la Primera Guerra Mundial, se aceptó la jornada de ocho horas como un objetivo universal. No fue tan fácil instituir el 1 de Mayo como día de huelga porque se oponían rudamente las empresas y, desde luego, no pagaban ese día de fiesta.

La Unión Soviética, bajo Lenin, decretó el 1 de Mayo día de paro nacional.
Hitler llegó más lejos porque Alemania fue el primer país no comunista en decretar que el 1 de Mayo fuera un día de paro, el Día del Trabajo, obligando a las empresas a abonar ese asueto a los trabajadores, pero suprimiendo los sindicatos. Francia le imitaría, obligada por Alemania, durante la ocupación en 1941. Hoy día, es una jornada de huelga pagada en casi todo el mundo.

Paradójicamente, en EEUU no se celebra ese día sino el primer lunes de septiembre, el Labour Day.