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5 de junio de 2015

Claves para hablar en público


Experto, es una forma elusiva como pocas para designar a un profesional. En mi trabajo en la revista Esquire a menudo me llaman experto en cocteles (encabezo la mayor parte de la cobertura de licores y bebidas) y experto en cultura pop (dirijo buena parte de la cobertura de cine, televisión y música). Todo eso, por supuesto, me hace un experto  en cómo llegar a ser un experto.
 Los pasos a seguir: adquiere cierta experiencia en algún rubro y agrega la palabra “experto” a tu firma de correo electrónico.
Tanto si eres un  experto, podrías terminar obteniendo el reconocimiento de tus colegas, un contrato para un libro o, lo que es más común, una chamba de orador invitado y hasta panelista. Esta última ocasionalmente incluye dinero, pero siempre significa conexiones, publicidad y respeto.
Hay dos clases de trabajos de orador: aquellos para los que estás calificado y aquellos para los que no, y debes ser capaz de decir cuál es cuál. Lo que no quieres hacer es falsa experiencia que no tienes, esa es una pérdida de tiempo para todos.


1. Cómo saber si eres un experto

Aquí está la prueba: recibes una llamada, un correo electrónico o una invitación impresa pidiéndote “por favor asista a nuestra conferencia y hable acerca de (tu área de especialidad)”. ¿La invitación te hace sentir nervioso e indigno; o seguro, listo e incluso relajado?
Si no te sientes nervioso, entonces estás listo para ser un experto. Los mejores trabajos de este tipo son aquellos que te permiten apelar simplemente a tus años de experiencia. Los peores son aquellos en los que tienes que estudiar. Si te sientes nervioso, de todas maneras podrías estar listo para ofrecer tu sabiduría, aunque necesitas asegurarte de que tus nervios se refieran a hablar en público –lo cual es normal– y no a presentarte como algo que no eres –lo cual, aunque común en los negocios, es una muy mala idea–.
Pero, ¿y si sabes de lo que estás hablando?, ¿si puedes ayudar a la gente a entender un problema, una habilidad o sus negocios? “Es rara la oportunidad de compartir tu experiencia y quizá aconsejar a otros jóvenes de la audiencia que ape-nas están empezando, pero también de obtener algo de retroalimentación de tus colegas por medio de las preguntas que te hacen o de sus reacciones ante ti”, dice Robert Kline, cofundador y director general de Chartres Lodging Group, una compañía de inversión en hoteles y administración de activos con sede en San Francisco, California, EU, quien a su vez se desempeña como conferencista frecuente.
Y sí, se traduce en términos favorables si entiendes las obligaciones que implica responder a una invitación para ser orador: compartir tus pensamientos si sabes más que las demás personas de la sala, y no compartirlos si no sabes más que las demás personas de la sala.

2. Cómo prepararte:  

- Anticipa las condiciones. Pide al moderador o anfitrión que te indique con exactitud el tema que abordarás, cuánto tiempo se espera que hables y respondas preguntas, y quiénes constituirán la audiencia.
- Prevé la participación del público. El día anterior al evento escribe 10 preguntas que probablemente te plantearán o temas que posiblemente se abordarán y desarrolla las respuestas. (Si requieres transmitir tu experiencia por medio de un discurso, tendrás que prepararlo, pero eso es asunto de otro artículo).
- Diviértete. Ahora bien, por lo general soy escéptico cuando alguien dice “diviértete” y estoy a punto de embarcarme en algo profesional. La diversión es para los fines de semana y para después del trabajo, para niños y jubilados; no es para los negocios. Sin embargo, cuando se trata de jugar el juego del invitado-experto, la diversión se vuelve algo importante. Al fin y al cabo probablemente no te pagarán por esto, así que es fundamental abordarlo de manera relajada. Y la mejor forma de relajarse es asumir totalmente la autoridad que tus anfitriones y la audiencia te están reconociendo.
El caso es que tú sabes más acerca de lo que estás hablando que cualquier otro en la habitación. Aprovéchalo. De otra manera, estarás nervioso y tenso. Y la gente tensa no se divierte.

3. Cómo portarse como un “experto”

Debe parecer que tienes confianza en ti mismo. Y tal vez (sólo tal vez) ser un poquito arrogante. La clave de ser un experto es no equivocarse. Determina tu postura y por qué piensas que es una buena postura. Sé directo, sé firme. Tu audiencia no quiere que la aplaquen.
Tampoco quieren que sus posturas obtengan confirmación o que su experiencia se valide. Quieren que los sorprendan. Quieren tener algo que cuestionar, juzgar, rebatir o aceptar y aprovechar. Quieren algo con lo cual trabajar.
Debes equilibrar la autoconfianza con humildad. Agradece a tu anfitrión u organizador del evento, así como a la audiencia.
“Tan pronto como alguien se pone de pie en una muchedumbre, lo primero que se hace es agradecer al anfitrión. Di: ‘muchísimas gracias, es un verdadero honor, gracias a la Corporación X, Y o Z, que amablemente me invitó a este evento". “En el cuerpo de mi presentación, o si estoy moderando un panel, trato de darle algo de impulso a la compañía patrocinadora de alguna manera que tenga sentido. Tiendo a no querer ir a hablar de una organización sobre la cual no sienta que puedo decir algo bueno, porque trato de no hacer negocios con gente que no me gusta”.

Debes expresar cuán grande es el honor (por qué es un honor que te hayan invitado). Esta gente ha venido a escucharte. Imagínate: has pasado años desarrollando tu negocio, tu habilidad, tu sabiduría y tu destreza. Y ahora la gente simplemente quiere escucharte hablar de ello. Este no es un trabajo que tengas que dominar, ya lo dominas.




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11 de mayo de 2015

Trucos para avanzar en tu carrera


1. Escucha y apunta todo lo que oigas: 

Si apuntas todas las observaciones que las personas te hagan y las ejecutas bien, te darás a conocer como alguien capaz de cumplir expectativas, por más pequeñas que estas sean.
Se debe analizar y qué ideas deben exprimir. 

2. Organiza tu información:

Las personas exitosas son muy cuidadosas al momento de tomar notas. Poner mucha atención en los detalles es una gran característica profesional.


3. Sigue las instrucciones: 

Antes de realizar cualquier labor es importante pedir instrucciones. 
Si un fundador no hace la investigación más simple antes de hablar con las personas que tienen capital.

 4. Busca experiencias previas:

Proyectos que investiga ya habían sido revisados por otras personas. 
Hay foros como Stack Overflow y Authorea que te ahorrarán mucho tiempo de investigación. 

5. “Sobrecomunica”:

Es importante mantener una línea abierta de comunicación con tus colegas por si no entiendes el objetivo de una labor o si alguien más ya logró algo en el área que estás trabajando.  Por el lado contrario, si tu  esfuerzo da un mejor resultado, debes darlo a conocer para que tus compañeros te digan si está alineado con la meta establecida. De cualquier forma, hablar y mantener la comunicación abierta evita que trabajes doble sin sentido.

6. Haz doble revisión:

No siempre es la persona más lista la que obtiene el ascenso. A veces, es la que capta los errores de otros y los corrige. Es imprescindible revisar dos veces  y hasta tres el trabajo que haces.

7. Haz un seguimiento:

Revisa cuando una persona haga una labor que le encargaste. .

8. Hazte de Contactos :

Cuando recién empezamos a trabajar solemos avanzar rápido gracias a las habilidades que tenemos. Sin embargo, poco después mejoramos nuestras perspectivas de carrera por los contactos que forjamos y la capacidad que tengamos para trabajar en equipo. 

9. Piensa diferente: 

Todos los meses piensa en una idea que ayude a tu compañía a alcanzar sus objetivos anuales. Estudia todos los pasos que tienes que dar para alcanzar esa meta  y qué personas necesitan involucrarse en proyectos específicos para conseguirla. Aun cuando tus ideas no sean elegidas por tus superiores, el ser propositivo demostrará tus ganas de trabajar por el bien de la empresa, algo que te ayudará mucho cuando se hable de ascensos. 



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La adquisición de cualquier conocimiento es siempre útil al intelecto, que sabrá descartar lo malo y conservar lo bueno.

Leonardo Da Vinci